Presentación de un libro en la Fiesta de la Candelaria


Corría el domingo 2 de Febrero día de la Candelaria, fiesta de la Virgen que el pueblo ha venido celebrando por años y que para los cobquecuranos constituye una tradición. Como de costumbre las comunidades habían preparado las ofrendas que le llevarían a la Virgen, sus carretas ya estaban enfloradas y se aprestaban a partir para llegar a tiempo. Al igual que otras veces, ese día marcaba la culminación de la Semana cobquecurana que reunía a los lugareños en torno a las más variadas actividades y competencias.

La plaza de Cobquecura se fue llenando de gente y a las 11 de la mañana, como estaba previsto, frente a la Iglesia comenzaron a formarse las hileras que partirían en procesión. A la cabeza iban dos carretas cuidadosamente adornadas con ramas y flores, las seguía la "diablada de Portezuelo", conjunto de 40 niños y jóvenes bailarines con sus vistosos trajes bordados, danzando al son de los tambores de sus propios músicos. Luego venía el cortejo formado por unas 4 cuadras de cobquecuranos y visitas llegadas expresamente para esta fiesta.


La procesión partió desde la Iglesia, fue atravesando el centro del pueblo y a medida que fue avanzando fue dando lugar para que se incorporaran las diversas carretitas que venían de otras comunidades trayendo a los niños con sus ofrendas a la Virgen: papas, canastos, artesanías, etc. Los acompañaban a caballo los huasos de cada localidad.

Al llegar al Panteón Viejo, antiguo cementerio indígena donde los cerros forman una herradura que se abre al mar, divisamos un hermoso escenario cercado por lienzos de vistosos colores flameando al viento. Desde él los cantores populares acogían con su canto a los que veníamos en procesión.


Todo el pueblo fue ocupando su lugar en el recinto, el padre Andrés arriba del escenario con los cantores, el Alcalde en la primera fila junto a los Concejales y los invitados que venían de fuera, el resto fue buscando una sombrita al pié del cerro... hasta que cada uno encontró su espacio.

La ceremonia comenzó con la bendición de las candelas, las comunidades levantaron sus velitas encendidas para recibirla. Luego vino la Misa celebrada por el padre Andrés que expresó en ella su paternidad, su compañerismo y su amistad hacia los concurrentes. Los cantores lo acompañaron maravillosamente.

Cuando terminó la Misa le tocó el lugar a la presentación del libro "Cobquecura, sus leyendas, sus vivencias y sus sueños"
entonces entraron nuevos actores en la escena. El padre Andrés y los cantores fueron acompañados por Fidel Sepúlveda, , presentador, Julio Manuel Fuentes, Alcalde de Cobquecura y Verónica Salas, autora.

Fidel, poeta nacido en Cobquecura se dirigió a los cobquecuranos con el profundo amor que él le guarda a su tierra:

"este libro que hoy presentamos escribe la historia de Cobquecura. Inscribe a Cobquecura en la historia, en la historia real, verdadera. Esa que escriben los pueblos no los historiadores... porque la historia la hace la gente...

Este libro que hoy presentamos permite que las razones de los pobres no sean campanas de palo, sino que sean palabras vivas, vibrantes, capaces de vibrar y hacer vibrar a todos los corazones bien nacidos y bien criados de Cobquecura, de Ñuble, de Chile. Este libro cuenta la historia verdadera de Cobquecura y la cuenta tal cual ha sido, porque la escribe la gente que ha vivido en carne propia esta historia. La ha vivido y la sufrido, la ha sufrido y la ha gozado en plenitud.

Este libro que hoy lanzamos sitúa a Cobquecura a la vanguardia de las comunas de Chile. No hay que yo sepa, otra comuna que tenga un libro que contenga su historia y que esta historia esté escrita por su propia gente. Esta es una novedad, pero las cosas no valen por su novedad, sino cuando hincan su escritura en la raíz de los pueblos. Y al escribirla la propia gente de aquí, estamos auscultando a la raíz y entrevistando a la raíz de esta maravillosa comuna de Cobquecura.

Una vez más la enorme provincia de Ñuble le da un ejemplo al resto del país y se lo da a través de Cobquecura. Una comuna pobre pero honrada. Honrado no quiere decir que no le ha robado a nadie, sino que tiene honra, tiene dignidad y esta dignidad no le permite apropiarse de lo que no le pertenece...

Cobquecura es una cultura de la precariedad, donde la gente de pocos recursos para atender necesidades infinitas, produce todos los días el milagro de multiplicar los panes, de multiplicar los peces, de multiplicar los afanes para que estos multipliquen la esperanza, la energía, el ánimo y el goce de vivir...

Cobquecura es gente que tiene clase y esta clase se la da su experiencia de ser persona, no individuos hechos en serie... Con este tipo de trabajo y con este tipo de ocio se escribe la historia de la humanidad y de esto trata este libro, por eso que es original, por eso que es un ejemplo para el resto de las comunas...

Toda geografía es historia y toda historia es geografía. Y por eso la gente que habla en este libro revela en su hablar, en sus imágenes y símbolos, lo que es la identidad de su lugar donde ella ha sido protagonista de su historia
Lo importante es que los habitantes de este pueblo asuman lo que son. Que se asuman como protagonistas de su historia y herederos de los protagonistas de esta historia que son sus antepasados. Y como tales responsables de un proyecto que los obliga a crear un centro creativo desde aquí, no de desde las oficinas o los escritorios del poder central.

Este es un libro de personas, Cobquecura es un lugar de personas en un mundo cada día más clonado, saturado de hombres masificados... Es un privilegio vivir hoy en una comuna donde hay aún experiencia de comunidad. De comunidad frente a un mundo cada vez más individualista, más fragmentado, más atomizado y por tanto más desalmado.

Cobquecura aún tiene experiencia de solidaridad, la virtud que nos hace patente la encarnación de una humanidad que no nace conmigo, sino que nace antes de mí, en mis antepasados y no muere conmigo sino que permanecerá en mis parientes. Que no se reduce a mi persona sino que es presencia viva en los otros donde yo estoy. En la estima y en el respeto de los otros... Esta experiencia de solidaridad está presente en este libro..."

El acto continúa con la voz del animador que nos dice: "Don Fidel hablaba de la madre de este libro quien es la señora Verónica Salas, ella hace entrega oficial de él....

"... como Taller de Acción Cultural queremos hacer un agradecimiento muy especial a los que escribieron la historia. Yo fui solamente un puente para crear este espacio donde ellos contaron su pasado. Ese pasado que hoy toma vida porque son las raíces que nos permiten afirmarnos y levantarnos para construir el futuro. Eso es lo más importante que queremos lograr.
También queremos agradecerle a cada uno porque tuvieron la generosidad de entregar su conocimiento. Creemos que cada uno tiene una sabiduría, un conocimiento, pero juntos hacemos la historia y eso es lo que aquí hemos hecho.

La historia nos cuenta que primero hubo una época en que la gente fabricaba por sí mismos los medios para vivir: la ropa, las frazadas, las comidas, cultivaban los alimentos... Después pasan a una etapa donde las comunidades se hacen más fuertes y deciden enfrentar sus necesidades y hacen sus capillas para poder tener un lugar donde juntarse para hacer sus oraciones y comunicarse con Dios... Luego ven que también es necesario construir escuelas porque los niños no pueden caminar 6 o 7 kilometros a pié cada día. Después ven que tiene problemas de agua y se organizan, captan el agua y hacen verdaderas obras de ingeniería hasta lograrla. Y así siguen adelante. Hoy día pasan a nuevas etapas...

Al devolverles esta historia que uds,. contaron, quisiéramos que se refuerce ese hacer para que hacia delante sigan construyendo una vida mejor que es la que uds. merecen. Y que al ver ese pasado confíen en la fuerza que uds. tienen para hacerlo".


Enseguida vamos llamando a los protagonistas principales para hacerles entrega del libro. Su felicidad se refleja en los rostros, quizás pensaron que nunca iba a llegar este momento, los abrazos se prolongan expresando la ternura de esta complicidad que ha nacido en la historia compartida. Se van sentando en el escenario esperando el turno de los otros que terminan en el Alcalde quien toma la palabra y cierra el acto que termina sellándose con una cueca bailada por el Alcalde y por Fidel con dos cobquecuranas.

A continuación el Alcalde invita a un cocktail en el Salón Municipal, donde hace galas de las papayas cobquecuranas que se sirven en todas las formas: ponche, jugo, confitadas, al jugo... un día que jamás olvidarémos.


Cobquecura, 2 de Febrero del 2003.


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