Recolectoras de Frutos Silvestres,
un nuevo sector de trabajadoras que emerge
en los bosques de Chile

Síntesis del trabajo realizado con las
Recolectoras de Frutos Silvestres de la Región del Bío Bío

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A. Antecedentes generales.

1. Breve descripción de antecedentes.

El programa de trabajo con “Recolectoras de Frutos Silvestres” nació en el año 2000, después de realizar un diagnóstico de la situación de éstas en la Octava Región del Bío Bío.

1.1.- Diagnóstico del sector.
Nuestro punto de partida fue la información entregada por el estudio “La actividad de Recolección de Frutos Silvestres” realizada en el año 1998 por profesionales del Programa Servicio País de la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza. Con esos antecedentes nos dirigimos a las comunas de Santa Juana, Hualqui, Ranquil, Pemuco, Curanilahue, San Ignacio, el Carmen y Recinto para conocer a recolectoras que intentaban mejorar sus condiciones de trabajo, en las más diversas formas. Simultáneamente entrevistamos a dirigentes campesinos, a algunos profesionales del Servicio País, a funcionarios de Indap y a la presidenta de la Coordinadora de Mujeres Productoras de Ñuble quienes representaban a Anamuri en la VIII Región.

La investigación nos llevó a concluir que las recolectoras eran un vasto sector de mujeres que recolectaban en forma dispersa, sin reconocer que esta actividad era un trabajo sino por el contrario considerándola una obligación humillante. Por esto mismo organizarse en torno a ella carecía de todo sentido. Entre las mujeres que recolectaban durante todo el año distinguimos dos tipos: unas recogían frutos silvestres en pequeña escala: maqui, chupones, mora, murtilla, mosqueta, digüeñes, nalcas y los vendían a compradores locales. Otras recolectaban mañío, avellanas, retamos, hongos, etc. que entregaban en mayor escala a intermediarios o distribuidores que estaban en otras ciudades e incluso exportaban. En períodos más álgidos, hasta los niños dejaban la escuela para incorporarse a la recolección.

Casi la totalidad de las mujeres eran jefas de hogar o tenían a sus maridos cesantes. Vivían y viven rodeadas por empresas forestales, razón por la cual ni ellas ni sus maridos tienen ninguna otra alternativa de trabajo. En su mayoría, tampoco han tenido experiencias organizacionales anteriores y su escolaridad es muy baja. Por constituir un sector completamente invisibilizado, ninguna institución trabajaba con ellas, aún cuando los niveles de pobreza en que vivían eran extremos.

1.2.- Diseño e implementación del trabajo con las recolectoras.
Con estos antecedentes elaboramos un proyecto que fue financiado por Oxfam y que se orientó a:
a. Legitimar la actividad de recolección como una fuente laboral estable y sustentable,
b. Entregar elementos metodológicos que permitieran - a los grupos - mejorar sus formas de trabajo y optimizar la producción,
c. Construir una experiencia de organización - capacitación que fuera factible de ser reproducida por recolectoras de otras regiones del país.
d. Desarrollar una campaña de difusión que permitiera visibilizar la realidad de los recolectores.

Para la realización del trabajo seleccionamos seis grupos ubicados en las comunas de Curanilahue en el sector minero, Hualqui más cercano a la ciudad de Concepción, Los Corrales entre forestales en plena Cordillera de la Costa, Batuco en medio de viñedos, Recinto bordeando la Cordillera de los Andes y Culenco en una comunidad de campesinos que comenzaron siendo inquilinos, luego fueron asentados y después del golpe militar de 1973 “allegados sin tierra”.

En ese conjunto nos encontramos a “los más pobres de los pobres”. Gente que vivía en una situación de extremo aislamiento, en una miseria que afectaba todas las dimensiones de su existencia. También aceptamos la invitación a participar que nos hizo la Coordinadora de Mujeres Productoras de Ñuble.

1.2.1.- El proceso organizativo comenzó con la agrupación de las recolectoras, que poco a poco se fueron organizando y a medida en que se fueron capacitando se han ido constituyendo en Comités Productivos con Personalidad Jurídica.

Paralelamente, como organizaciones fueron sintiendo la necesidad de coordinar sus actividades y formaron la Coordinadora Regional de Recolectoras y Recolectores del Bío Bío que opera como un rgano de dirección, comercialización, representación, que las refuerza y les permite actuar en forma corporativa.

Hoy día la Coordinadora está formada por los Comités: “La Esperanza de Culenco” comuna de Pemuco; “Renacer de San José de Colico” comuna de Curanilahue; “Centro Artesanal El Nuevo Amanecer de Los Corrales” comuna de Cobquecura; “Comité de Recolectoras de Coihuico – Deshifrut”, comuna de Cabrero; “Comité de Recolectores Las Dichas de El Rincón” comuna de Ninhue; “Taller Laboral Cuyimpalihue” de Cañete; Sociedad SODEAGRO Ltda., sector Los Patos de la comuna de Nacimiento y Taller Laboral El Renacer de Totoral – San Nicolás.

1.2.2.- Capacitación.
Inicialmente trabajamos a través de dos líneas que luego aumentaron a tres:
a. Acompañando el proceso de los grupos en su propia comunidad, para entregarles elementos metodológicos que les permitieran avanzar hacia sus metas y lograr el desarrollo que buscaban.
b. Reuniendo al conjunto de las recolectoras en tres o cuatro Encuentros anuales.
c. Realizando Encuentros mensuales con los dirigentes.

a. Con los grupos de recolectoras intentamos rescatar y reforzar su identidad a fin de establecer una base de sustentación sólida para ellas mismas y para su organización. En forma complementaria fuimos entregando elementos de desarrollo personal, género, organizacionales, técnicos, administrativos, de comercialización, etc. que les permitieran consolidarse como organizaciones y alcanzar sus objetivos.

b. En los Encuentros, nos propusimos realizar un intercambio que les ayudara a reforzar y dignificar su identidad de recolectoras, a construir una forma de aprendizaje grupal que aprovechara y potenciara el conocimiento del oficio acumulado por generaciones y por último a establecer una relación con otros actores vinculados al proceso de recolección: por ejemplo investigadores del INIA , directivos de la agroindustria, funcionarios del Servicio de Salud, recolectoras de otras regiones, etc.


En esa misma perspectiva visitamos empresas que procesaban los mismos frutos que ellas recogían, como Agroindustrias San Francisco , Forestal Casino , también visitamos el Dpto. de Agroindustria de la Facultad de Ingeniería Agrícola y la producción de Hierbas Medicinales en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, etc.

Además dedicamos tiempo al enriquecimiento cultural, para lo cual invitamos a grupos que hacen creaciones colectivas como el grupo de teatro “El Jardín de las Cigarras” de Quellón, el de la “Casa Popular de la Mujer de Peñalolén”, las “Mujeres Cuidadoras de Semillas”, grupos de música folklórica que investigan sus raíces en Puerto Montt, etc.

c. Finalmente los Encuentros con los dirigentes buscan profundizar la capacitación, creando un espacio para que en conjunto, vayan analizando las diversas experiencias que se viven al interior de sus organizaciones. Revisamos minuciosamente las debilidades y fortalezas de cada Comité, de manera de construir herramientas metodológicas que les permitan apoyarse en sus propias potencialidades. Este intercambio permite que los dirigentes aprendan unos de otros, que detecten los problemas comunes y encuentren juntos las soluciones tanto para sus Comités como para la Coordinadora Regional. En ese contexto, el TAC va estimulando un debate que los fortalece y cohesiona, y lo va complementando con elementos específicos que contribuyen a la formación de los dirigentes y al crecimiento de la Coordinadora. Simultáneamente estimulamos las visitas de intercambio entre los grupos, la participación en Foros y Seminarios como por ejemplo en el Foro Social de Porto Alegre donde el año 2005 asistió Quenaida Valdebenito (recolectora del Comité de Culenco), invitada por Anamuri.

En resumen, a través de estas líneas buscamos entregar una formación integral cuyo punto de partida sean las distintas necesidades de las mujeres, de los dirigentes y de los grupos y que al mismo tiempo estimule la coordinación del conjunto.

El contenido de la capacitación ha sido muy diverso, atendiendo siempre la evolución de las organizaciones y las necesidades emergentes. Partimos por la recuperación de sus propias historias a fin de que aprendieran de ellas y se reencontraran consigo mismas… continuamos con la preparación de comidas a fin de que los mismos grupos descubrieran por una parte, los sabores y la riqueza de los frutos que recolectaban y por otra, conocieran sus propiedades a través del procesamiento que tuvimos la oportunidad de conocer en las visitas a la agroindustria (Forestal Casino...) De ese modo valorizarían el producto de la recolección e incluso aprovecharían sus propiedades alimenticias en la dieta familiar. Luego seguimos con el aprendizaje sobre la organización y el sentido de la participación, con la incorporación de nociones de administración, contabilidad y comercialización, introdujimos la dimensión medioambiental e incorporamos las técnicas de procesamiento que hoy día ellas mismas aplican en el deshidratado.

1.2.3.- Proceso Productivo. A medida en que las recolectoras se fueron organizando, fuimos buscando con ellas el modo de mejorar sus condiciones de trabajo, teniendo en cuenta que el precio que recibían por sus productos era demasiado bajo y que los períodos de recolección eran interrumpidos por otros en que no contaban con ningún ingreso, todo lo cual las mantenía en una situación miserable.

Después de constatar que el precio que pagaba la agroindustria no excedía sustancialmente al de los intermediarios, comenzamos a buscar alternativas posibles para dar valor agregado a los productos recolectados. Así nos encontramos con una experiencia realizada rudimentariamente por recolectoras de los Corrales y con otra posterior más exitosa, realizada por el comité de Coihuico bajo la dirección del Programa PRODESAL y la capacitación de Alfredo Zenteno, Tecnólogo en Alimentos y encargado del Dpto. de Agroindustrias de la Universidad de Concepción. Las dos consistían en el deshidratado de hongos y la segunda incluía también el secado de frutas y verduras.

Bastó con que las recolectoras conocieran la experiencia, para que se interesaran por capacitarse técnicamente y en poco tiempo comenzaron a poner en práctica sus nuevos conocimientos. Sin embargo, para implementar el trabajo era necesario contar con la infraestructura adecuada, por lo que empezamos a buscar nuevos contactos y vías de financiamiento.

Actualmente los comités de Curanilahue, Cañete, Nacimiento, Pemuco, Cabrero y Cobquecura cuentan con sus Plantas Deshidratadoras construidas con aportes de Oxfam, las Municipalidades respectivas, el Fosis, Prodemu, sus comunidades y el TAC. Con el comité de El Rincón (Ninhue) estamos gestionando el financiamiento para la instalación de su Planta, pero tanto a éste como al comité de San Nicolás ya se les entregó capacitación técnica, de manera que ambos están procesando sus productos aunque artesanalmente.

La infraestructura es una condición indispensable para obtener la Resolución Sanitaria (SNS), sin la cual no es posible comercializar regularmente los productos, por eso constituyó nuestra primera prioridad.
De este modo, las recolectoras lograron superar los dos obstáculos fundamentales de su trabajo: es decir, obtener un mejor precio para sus productos y dar continuidad al trabajo extendiendo el deshidratado a las frutas, verduras y hierbas medicinales.

La administración y la comercialización son dos herramientas fundamentales en este proceso. La primera porque el proceso productivo es inviable sin un ordenamiento exhaustivo tanto de los productos, sistemas de almacenamiento, registros, como de los tiempos y costos de producción, etc. La segunda exige por sí misma no sólo un diseño acucioso, sino también una toma de decisiones que es necesario definir.

La Comercialización, elemento fundamental para que el Comité pueda asumir su función como fuente laboral, para nosotros constituyó un desafío en tanto nos propusimos transformarla en un medio formativo que contribuyera al desarrollo integral de las recolectoras y recolectores. El primer paso consistió en lograr que fueran, poco a poco, comercializando sus productos en forma conjunta a través de la Coordinadora Regional de Recolectores y por otra parte, las estimulamos para que lo


Ø Venta directa en Ferias y Muestras Campesinas que se realizan anualmente en diversas ciudades del país. En ellas se establece una relación cara a cara con un comprador que viene a la Feria buscando productos que se venden solo en esos lugares, que valora el conocimiento y el trabajo de las mujeres y que se interesa por la sustentabilidad de los recursos naturales. Consideramos que esta relación enriquece y dignifica el trabajo de las recolectoras y recolectores. En la práctica ellas también lo han sentido así, por eso valoran mucho esta vía.

Ø Venta en redes del Comercio Justo, que establecen condiciones educativas en tanto exigen del productor y del vendedor un intercambio justo, sustentándose ambos en valores de Justicia. En esta vía, vemos una forma de construcción (aunque sea incipiente) de prácticas que apuntan simultáneamente a un cambio de comportamiento y a una forma de economía alternativa.

Ø Venta por medio de exportaciones convencionales y distribución a nivel nacional, que también es necesario porque permiten vender en mayores volúmenes, aunque el precio que se recibe por los productos sea más bajo.

Para este año 2006, la Coordinadora cuenta con la venta permanente de sus productos en la Tienda del Comercio Justo, con la tramitación de diversos pedidos desde las redes del Comercio Justo en Europa a través de Comparte y con un contrato con la Distribuidora Hueleco (productos naturales)para una entrega mensual(año 2006) de hierbas medicinales que serán distribuidas en los supermercados del país, lo que supone capturar un nuevo sector de clientes. Tenemos grandes expectativas en cuanto a ir extendiendo progresivamente el mercado para que la Coordinadora pueda ir integrando a un número cada vez mayor de recolectores que se organicen y se beneficien de la recolección.

1.2.4.- Articulación de las recolectoras con mujeres que trabajan en empleos precarios, surgió producto de la coordinación de ONGs que trabajamos en sectores de extrema pobreza y que constatamos que más allá de la diversidad de sus oficios, entre las trabajadoras se dan condiciones que son comunes a todas ellas: falta de contrato, de previsión social, desprotección total, relaciones laborales humillantes, etc. En ese contexto, para las mujeres es muy difícil organizarse, por eso les planteamos la posibilidad de articularse. Es así como recolectoras, algueras, trabajadoras a domicilio, aparadoras del calzado, entre otras se fijaron como meta la organización de un Cabildo donde convocaran y presentaran sus demandas a las autoridades de gobierno.

El proceso comenzó con la elaboración de un autodiagnóstico en cada organización. A partir de los resultados, analizaron sus necesidades más urgentes y extrajeron sus demandas. Luego convocamos a un Encuentro Intersectorial y las trabajadoras de los diversos sectores socializaron sus demandas, las analizaron y a través de una votación donde todas participaron, se escogieron las tres más sentidas y que mejor representaban al conjunto para ser presentadas a las autoridades.

Previo al Cabildo, el TAC ofreció a las mujeres la posibilidad de recibir asesoría legal de un abogado laboralista y laboral del presidente del Sindicato de Estibadores de Talcahuano, lo que fue muy provechoso para el grupo.

El día 15 de Diciembre se realizó un Cabildo en la Intendencia de Concepción. Este fue convocado por 40 organizaciones de mujeres en trabajo precario, en conjunto con las ONGs mencionadas y asistieron el Seremi del Trabajo, una representante del Seremi de Salud, otra del Seremi de Educación. También se hicieron presentes el Director del Fonasa Regional, una representante del Sernam , periodistas del diario “El Sur”, “La Crónica”, TV, etc. Como resultado del Cabildo, las autoridades propusieron la apertura de una Mesa de Trabajo a fin de buscar con las mismas mujeres, una solución a sus demandas. Esta tuvo lugar el día 8 de Abril pasado y a partir de ella las mismas mujeres tomaron diversas iniciativas tendientes a investigar y recoger información en sus localidades. Las recolectoras orientaron su investigación hacia el trabajo y la salud e iniciaron su búsqueda en las Municipalidades y Consultorios de Salud, detectando por ejemplo en un grupo, que la comunidad Culenco donde está su comité, es la más pobre de su comuna, Pemuco.

Por su parte Jorge Oyarzun, Seremi del Trabajo propuso integrar a la Mesa de Trabajo a Sernam, Prodemu, Fosis y al Programa Chile Emprende. Además de los Seremis de Salud y Educación.


1.2.5.- Articulación de los diversos actores vinculados al circuito de la recolección, procesamiento y comercialización de frutos silvestres.
Desde los inicios del Programa, el TAC ha venido orientando el trabajo de manera que las recolectoras construyan su oficio a través de un proceso de relaciones dialécticas con diversos actores del sector empresarial, académico, ambientalista, estudiantil, laboral, público, etc. Los resultados han contribuido significativamente para que la recolección adquiera proyecciones que abren una esperanza para el futuro de los miles de campesinos que han hecho de ella su fuente de ingresos.

En el año 2000 comenzamos tomando contacto con empresas agroindustriales con las que mantenemos una interacción por estar involucradas en una problemática común. El Dpto. de Agroindustria de la Universidad de Concepción entrega asesoría para el deshidratado de frutos silvestres, la Facultad de Agronomía de la misma Universidad nos acoge para visitar sus plantaciones, intercambiar conocimientos y capacitar a las recolectoras en lo que respecta a hierbas medicinales.

En el INIA Andres France (investigador) nos entrega conocimientos específicos, entre muchas cosas, respecto a la forma de recolectar los hongos estimulando su reproducción y protegiendo al medio ambiente. En INFOR y la Fundación Chile sus investigadores nos facilitaron el acceso a la investigación “Innovación Tecnológica y Comercial para los PFNM en Chile” que nos dio a conocer que en nuestro país hay 220.000 recolectores. También aprendimos las posibilidades de extender el espectro de productos a recolectar, las propiedades de estos frutos y la riqueza que ofrecen nuestros bosques en relación a ellos. Todo ello nos abrió y aún sigue abriendo perspectivas significativas para el trabajo de las recolectoras, en tanto mantenemos un intercambio permanente.

Del mismo modo ha sido importante la relación establecida con las Municipalidades (gobiernos comunales) cuyas autoridades han abierto un espacio en el que las recolectoras se han legitimado como trabajadoras y se han puesto en contacto con diversas instituciones del Estado que les han otorgado financiamiento para sus plantas deshidratadoras. Por último, la relación con los Medios de Comunicación ha sido fundamental para que las recolectoras den a conocer su trabajo y logren un reconocimiento social de su condición de mujeres trabajadoras y de su oficio.

Sin embargo, nos faltaba la relación con las empresas forestales que es fundamental, ya que el procesamiento de los frutos exige recolectar volúmenes muy superiores a los de antes y para ello, las recolectoras necesitan un acceso fluido a sus predios, al mismo tiempo que deben impedir que las empresas fumiguen los bosques en el momento de las cosecha de los frutos silvestres.

En vista de todo esto el 21 de Noviembre del 2004 convocamos a participar en el Seminario - Taller “Los PFNM en la Región del Bío Bío, proyecciones y desafíos” que tuvo lugar en la Universidad de Concepción y dio como resultado la constitución de una Mesa de Trabajo.

Para esta Mesa nos propusimos los siguientes objetivos:
1. Conseguir que la experiencia compartida entre los diversos integrantes del grupo, nos permita visualizar la recolección en toda su complejidad. Es decir en su dimensión laboral, social, histórica, cultural, económica, técnica, ecológica y política.
2. Lograr que la reflexión conjunta nos entregue una dimensión más amplia y con mayores perspectivas acerca de la riqueza del bosque, de manera que creemos el espacio adecuado para una acción conjunta que nos beneficie a todos.
3. Lograr que el diálogo desarrollado entre los participantes alcance la fluidez necesaria para construir juntos un horizonte que oriente el trabajo de la Mesa y el de cada uno de sus integrantes.

La Mesa tuvo su primera reunión el 18 de Mayo pasado en la Sede del Infor (Instituto Forestal) y participaron los dueños de casa, el Presidente y Secretaria de la Coordinadora Regional de Recolectoras y Recolectores, Raúl Betancourt Alcalde de Yumbel y presidente de AMDEL , representantes de la empresa Forestal Mininco, de Masisa, de Forestal Arauco, del Prodesal de la Municipalidad de Cabrero, del Dpto. de Desarrollo Rural de la Municipalidad de Yumbel, del Servicio País de Ninhue y del Taller de Acción Cultural. A éstos se fueron agregando otras empresas forestales (Celco, Bío Bío, Monteaguila...), funcionarios de otras Municipalidades, representantes de la Universidad de Concepción, etc.

Posteriormente la Mesa continuó reuniéndose mensualmente y en concreto logramos:
- el acceso libre de los recolectores a los predios de las empresas forestales. Incluyendo la firma del Primer Convenio entre la empresa Forestal Celco y el Comité de Recolectoras “La Esperanza de Culenco”, comuna de Pemuco, firmado el 14 de Diciembre pasado.
- la fumigación previo acuerdo de las empresas forestales con los comités de recolectoras,
- la entrega de madera muerta de los bosques (empresas) para ser utilizada por los comités.

Además se formó un equipo integrado por diversos participantes de la Mesa, que comenzó a trabajar en el diseño de una investigación que permitirá revelar y relevar el “Impacto Económico y Social que tiene la recolección de PFNM en la Octava Región”, con el objeto de diseñar e impulsar políticas públicas orientadas al sector. Trabajo que está en una fase inicial.

1.3.- Visibilización del sector.

Al iniciar el trabajo constatamos que tanto la actividad de recolección como la presencia de las recolectoras estaban completamente invisibilizadas a nivel institucional y social, a pesar de que en la mayoría de las comunas de la Octava Región se conocía su existencia. Esto dificultaba gravemente nuestro trabajo pues desconocíamos la magnitud del sector, aun cuando intuíamos su extensión. La falta de información también nos impedía caracterizarlo, defender su carácter laboral y hacer gestiones que contribuyeran a darle una nueva proyección.

En vista de ello nos propusimos revertir la situación a través de tres vías:
a. Medios de comunicación,
b. Construcción de información
c. Presencia de las recolectoras.

a.- En cuanto a medios de comunicación, logramos entrevistas en medios alternativos como el programa radial Foro Social que alcanza a 120 radios locales y a alguna prensa digital. También logramos que el Programa de TV Tierra Adentro hiciera un reportaje de una hora que debido al alto rating se transmitió en varias ocasiones a nivel nacional e internacional. Esto marcó un hito en el proceso que vivían las recolectoras pues al ver su propio trabajo en la pantalla, comprendieron por primera vez la dignidad de su oficio. Lo mismo sucedió en sus familias, en sus comunidades, entre las autoridades, etc. Después, diversos medios de prensa, radios y canales de TV se comenzaron a acercar regularmente para entrevistarlas o bien las invitan a sus programas.

b.- Construcción de la información. Frente a la ausencia total de información sobre la recolección, no nos cupo más que empezar a buscar, detectar y articular datos dispersos que nos parecían significativos. Para eso recorrimos instituciones de la región, como el INE, universidades, bibliotecas, lo que reafirmó nuestro interés por emprender una investigación que respondiera a interrogantes básicas como: la relación entre la tradición de recolectar y la actividad actual, los cambios vividos por las mujeres que por primera vez desempeñan un oficio fuera de sus casas, el cambio de las relaciones y los roles al interior del hogar, las potencialidades y alcances de un trabajo de este tipo, la envergadura de los productos recolectados, el circuito de la recolección...


En Septiembre del 2003 salió de imprenta el libro “Recolectoras de Frutos Silvestres, oficio de mujeres en la región del Bío Bío” que recogía los resultados de la investigación de un equipo formado por miembros del TAC y tres investigadoras externas. Este fue financiado por Oxfam Chile y ha constituido un aporte fundamental para nuestro trabajo, para las recolectoras, las Municipalidades, instituciones y diversos actores tanto de Chile como del exterior.

En esta línea establecimos relación con los investigadores de Infor y Fundación Chile y luego con la Universidad, las municipalidades, etc. Entre todos nos hemos ido complementando y construyendo un nuevo conocimiento que a cada uno le ha permitido orientar mejor su trabajo y le ha dado nuevas perspectivas. Este es un proceso que hoy día ha alcanzado su propia dinámica.

c.- La tercera vía utilizada ha sido la presencia de las mismas recolectoras. La participación de ellas con sus productos en Muestras Campesinas, Ferias, Seminarios, Foros y otros, ha sido una forma privilegiada porque allí no solo muestran o venden sus productos sino también comparten el conocimiento que tienen sobre sus propiedades, sus usos, sus contraindicaciones. Este intercambio las dignifica y las ayuda a valorizar ese “saber” que administran con orgullo porque se ha venido acumulando por generaciones.

Por último, el proceso de visibilización también ha ido abriendo nuevos campos de acción por ejemplo en el año 2005, el TAC fue invitado a formar parte de la cooperativa del Comercio Justo . Desde este espacio hemos participado activamente no sólo en la venta de los productos de las recolectoras, sino también en la instalación de “otra forma de comercio” que creemos posible y que se afirma con la presencia de los frutos silvestres que captan a un nuevo tipo de público.

También el año 2005 fuimos invitados a participar en la Iniciativa Chilena por una Certificación Forestal Independiente (ICEFI) que es el grupo de trabajo chileno de la Forest Stewardships Council (FSC) cuya sede central está en Bonn, cuyo objetivo es generar estándares de certificación bajo los principios y criterios del FSC, evaluarlos sistemáticamente, velar por la correcta aplicación de los procesos que la otorgan y promover la certificación a nivel local. El grupo está integrado por organizaciones ambientalistas, sociales y empresas certificadas y no certificadas por FSC. Tanto al grupo de trabajo como a nosotros nos pareció importante la participación en la ICEFI, pues tratándose del bosque, consideramos que el punto de vista de los recolectores debe estar presente. Más adelante esperamos que éstos puedan incorporarse directamente y formen parte del grupo.

Nuestro objetivo principal es lograr que la recolección sea un trabajo digno para todos aquellos que viven de él. Esto implica que se constituya en un oficio que efectivamente dignifique y mejore la calidad de vida de sus protagonistas, que sea reconocido socialmente, que las recolectoras se incorporen en el proceso productivo de nuestro país y que asuman el cuidado del medioambiente.

CONCLUSIONES


Al comenzar nuestro sexto año de trabajo en la Octava Región del Bío Bío, hemos logrado:

v la constitución de ocho Comités de Recolectoras con su situación jurídica al día,
v la organización y capacitación de alrededor de 80 mujeres que hoy día disponen de un oficio, cuentan con un ingreso económico estable y están incorporadas en el proceso productivo de nuestro país;
v la construcción e implementación de seis Plantas de Deshidratado que hoy día se encuentran en pleno funcionamiento;
v el ejercicio de un liderazgo de las recolectoras en sus propias comunidades y comunas;
v la organización de una red de mujeres en empleo precario,
v la constitución de una Mesa de Trabajo donde participa la red de mujeres con los Seremis y otras autoridades de la región;
v la constitución de una Mesa Articuladora “Recolección de PFNM” que articula a los diversos actores (sector público y privado) involucrados con el bosque y la recolección de frutos silvestres (PFNM );
v la apertura de vías de comercialización expeditas que permitan canalizar la venta de los productos en buena forma, (ej. contrato con empresa “Hueleco” para una entrega mensual de hierbas medicinales que se distribuirán en los diversos supermercados del país durante todo el año 2006, iniciada el 10 de Febrero pasado con una entrega de 8.100 unidades; exportación a Alemania a través de “Comparte”...)
v la inserción del TAC como socios en la Cooperativa del Comercio Justo;
v la inserción del TAC como socios en la Iniciativa Chilena por una Certificación Independiente (ICEFI)

Cada uno de estos logros se encuentra en su primera fase de desarrollo y tiene grandes proyecciones en el corto, mediano y largo plazo, en tanto Chile tiene 15.7 millones de hectáreas de bosques que pueden ofrecer una fuente de trabajo excelente para los 220.000 recolectores chilenos.

Las exportaciones del sector forestal representan la segunda entrada económica de Chile y en él se encuentran los grupos más poderosos económicamente hablando. A pesar de ello, en este mismo sector habitan los campesinos más profundamente golpeados por la extrema pobreza del país.

Además hay que agregar que Chile cuenta con una gran variedad de frutos silvestres de alta calidad , cuya demanda en los mercados extranjeros es cada vez mayor, porque los laboratorios los utilizan como materia prima para medicamentos, productos cosméticos y también para la alta gastronomía.

Por estas y otras razones, consideramos que la recolección es un trabajo emergente que debe ser apoyado, pues actualmente los y las recolectoras están enfrentadas al desafío de transformar las condiciones actuales de su oficio y hacer de él un trabajo decente, que las dignifique. La experiencia relatada más arriba nos dice que esto es posible.

Nuestro programa se propone apoyar el desarrollo de este proceso enfrentando diversos desafíos:
- la constitución de las recolectoras en un sector nuevo de trabajadoras que tengan un impacto en el movimiento campesino,
- la consolidación de una red regional de mujeres en empleo precario,
- la consolidación de una Mesa Articuladora donde los diversos actores sociales de la región, asuman en conjunto el desarrollo de la recolección de PFNM
- la construcción de un sistema de intercambio sustentado en el Comercio Justo y la Soberanía Alimentaria.


Verónica Salas M.

Región del Bío Bío, Enero 2006.

 

 

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